Las casas de parto ofrecen a las gestantes de bajo riesgo y a sus acompañantes un ambiente acogedor y un parto lo más natural y respetuoso con la fisiología posible. De igual manera, en algunas casas de parto ofrecen preparación para el parto y atención durante el puerperio y el amamantamiento.

 

Las casas de parto se han ido estableciendo en Europa desde 1970  puesto que la demanda ha ido en aumento, sobre todo en países del norte, a causa, entre otras cosas, de los buenos resultados maternos y neonatales. Estas unidades disminuyen el uso de anestesia epidural, cesáreas y partos instrumentados, además de aumentar el grado de satisfacción de las mujeres en relación al parto y resultados perinatales.

 

En algunos países como Reino Unido, a partir de 1990, el National Health Service ha creado diferentes unidades lideradas por matronas. Ofrecen en su cartera de servicios varias unidades de atención al parto en función de la mayor o menor responsabilidad de la matrona:

 

 

En los Países Bajos los hospitales cuentan con áreas para la atención al parto de bajo riesgo y un 30% de las mujeres deciden parir ahí. Otro porcentaje alto deciden, por otra parte, dar a luz en casa puesto que el Estado apoya esta costumbre con los recursos necesarios para dar la mayor seguridad. En España estas alternativas quedan dentro del ámbito privado hasta el año 2017, que se crea la primera casa de partos en Barcelona dentro de la sanidad pública.

 

Cada vez más hospitales públicos están ofreciendo esta opción dentro de su cartera de servicios de la atención al parto.

 

Casa de Partos de Martorell (Barcelona)

 

Estos centros utilizan protocolos basados en la evidencia y confían al máximo en la fisiología y la normalidad del parto para proporcionar un ambiente tranquilo y familiar con la máxima profesionalidad.

 

¿Conocías esta posibilidad?

 

@dondeparir

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